¿Es recomendable pedir un préstamo para irse de vacaciones?

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Nerea Gastesi
3 minutos de lectura

El verano está en la vuelta de la esquina, momento en el que intentamos aprovechar el buen tiempo yendo a la playa, conociendo nuevos lugares, etc. Después de haber pasado lo peor de la pandemia parece que ha llegado el momento de volver a retomar esta costumbre.

¿Quieres tener unas vacaciones a lo grande? Puede que si es la primera idea que se te ha pasado por la cabeza necesitará tener ahorrado dinero suficiente como para poder pagarlo. ¿Puedo recurrir a otras opciones?

Una de las más conocidas es el préstamo. Se trata de un producto financiero con el que podemos adquirir una cantidad de dinero a devolver en un periodo de tiempo pactado. No obstante, a cambio tocará pagar unos intereses, que serán mayores en función de la cantidad y el periodo de amortización.

¿Es una buena idea en este caso? Como todo tiene sus ventajas y sus desventajas. Por un lado, es una buena forma de evitar un desembolso de dinero de gran cantidad de golpe e ir realizando pequeños pagos. Dicho de otra manera, en vez de pagar 900 euros de golpe podemos afrontar 300 euros durante tres meses. Esto evita que dejemos nuestra cartera tiritando.

No obstante, este beneficio trae incluido un inconveniente que hay que tener en cuenta: el interés. Los préstamos al uso no son como las hipotecas, lo que significa que tienen unos tipos mucho más altos. Por lo tanto, podríamos acabar devolviendo bastante más dinero del que nos han prestado. Hablamos de un TIN que puede superar el 7%, es decir, si solicitamos 1000 euros tocaría devolver unos 1007 euros. En primera instancia parece poco, pero esta cantidad aumenta a medida que crezca la cantidad de dinero solicitada.

Comparar, un aspecto muy importante

¿Entonces descartamos el préstamo directamente? Como todo en la vida no hay nada ni blanco ni negro; existe un término medio. Cada vez que nos queremos ir de vacaciones no podemos pedir un préstamo de grandes cantidades que tardemos en devolver dos años, por ejemplo, puesto que sino podemos estar endeudados durante muchísimo tiempo.

Solicitar un microcrédito que devolveremos en tres meses, en cambio, no es descabellado. Nos permite fraccionar un gasto puntual para no estar ahogados a final de mes. No obstante, para encontrar el que mejor se adapte a nuestras necesidades la clave es comparar. Esto nos permitirá conseguir un producto con un interés sumamente atractivo.

Ojo con pedir muchos préstamos

Si no puedo pagar el préstamo que he pedido… ¿Sería conveniente solicitar otro? Puede ocurrir que hayamos querido tener le verano de nuestra vida y, en consecuencia, luego no seamos capaces de pagarlo. Antes de nada es más recomendable pedir dinero a amigos o familiares, puesto que estos no nos van a cobrar interés por darnos una cantidad de dinero durante un tiempo.

En el caso de que no podamos acudir a una persona tendríamos que mirar con mucha atención la posibilidad de pedir un préstamo para salir del apuro. Estos productos reciben el nombre de “préstamos de reunificación de deudas” y suelen utilizarse para unir diferentes cuotas en una. Lo que tendremos que intentar es encontrar uno que se adapte a nuestra situación económica y que, de esta manera, no nos resulte muy complicado afrontar las cuotas.

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