Renta

Pensión no contributiva y declaración de la renta: Guía completa

Fecha de actualización: 24/03/26

Índice de contenido

La pensión no contributiva es una prestación económica destinada a ciudadanos en situación de necesidad que carecen de recursos suficientes para su subsistencia. Se concede a personas que, o bien nunca han cotizado a la Seguridad Social, o no lo han hecho el tiempo suficiente para acceder a una pensión contributiva.

Existen dos modalidades principales para acceder a esta ayuda: por jubilación o por invalidez (discapacidad). En este artículo detallamos sus requisitos y, sobre todo, cómo tributan en la declaración de la renta.

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¿Qué tipos de pensiones no contributivas existen?

1. Pensión no contributiva por jubilación

Es la más común y se concede al alcanzar la edad legal de retiro sin haber sumado los 15 años de cotización mínimos exigidos por el sistema contributivo.

  • Edad: Tener 65 años o más.
  • Residencia: Vivir en España y haberlo hecho durante al menos 10 años (dos de ellos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud).

2. Pensión no contributiva por discapacidad (invalidez)

Esta prestación asegura un mínimo de ingresos a personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65%. Además del pago mensual incluye asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales.

  • Edad: Tener entre 18 y 65 años (a partir de los 65 se pasa a la modalidad de jubilación).
  • Grado de discapacidad: Debe ser igual o superior al 65%. Si el grado es del 75% o más y se necesita ayuda de terceros se puede percibir un complemento del 50%.
  • Residencia: Residir en territorio español durante al menos 5 años, de los cuales 2 deben ser consecutivos y previos a la solicitud.

Requisitos económicos y cuantías para 2025

Para el año 2025 el límite de ingresos anuales para una persona que vive sola se sitúa en torno a los 8.803,20 euros (dato sujeto a la actualización de los Presupuestos Generales).

Si convives con familiares este límite aumenta según el número de miembros de la «unidad económica de convivencia», especialmente si existen vínculos de primer grado (padres o hijos).

¿Cómo tributa la pensión no contributiva en la Renta?

Una de las dudas más frecuentes es si estas prestaciones deben declararse ante la Agencia Tributaria. La respuesta técnica es que tributan como rendimientos del trabajo, al igual que las pensiones contributivas. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los beneficiarios no están obligados a presentar la declaración de la renta.

¿Por qué no suelen estar obligados a declarar?

El motivo es el mínimo exento. Para el ejercicio actual el límite para estar obligado a declarar rentas del trabajo provenientes de un solo pagador es de 22.000 euros anuales. Dado que la cuantía máxima de una pensión no contributiva es muy inferior a esa cifra (rondando los 7.250 y 9.000 euros anuales dependiendo del caso), el pensionista queda exento.

Excepciones: ¿Cuándo sí hay que presentar la declaración?

Debes prestar atención si te encuentras en alguna de estas situaciones:

  1. Ganancias patrimoniales: Si has obtenido beneficios por venta de inmuebles, inversiones o criptomonedas superiores a 1.000 euros anuales.
  2. Dos pagadores: Si compatibilizas la pensión de invalidez con un trabajo (algo permitido por ley hasta ciertos límites) y los ingresos del segundo pagador superan los 1.500 euros, el límite para declarar baja a los 15.000 euros anuales.
  3. Ingreso Mínimo Vital: Los beneficiarios del IMV sí tienen la obligación técnica de presentar la declaración, aunque el resultado suele ser cero.