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Para hacer la declaración de la renta este año, lo primero que debes marcar en tu calendario son las fechas clave. La campaña arranca el 8 de abril y finaliza el 30 de junio de 2026. Tienes tres vías principales para cumplir con este trámite: de forma online a través de Renta WEB (la más rápida), mediante la APP oficial, o solicitando cita previa para que la Agencia Tributaria te ayude por teléfono o de forma presencial. Si tras revisar tu borrador el resultado sale a ingresar, significa que debes pagar a Hacienda, pudiendo fraccionar el pago en dos cuotas; si sale a devolver, es el Estado el que te ingresará el dinero en tu cuenta bancaria.

La declaración de la renta es el proceso mediante el cual los contribuyentes informan a Hacienda sobre todos los ingresos obtenidos durante el año fiscal. Este procedimiento sirve para calcular el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
En términos simples:
Entender qué es la declaración de la renta no solo es una obligación legal en muchos casos, sino también una oportunidad para aplicar beneficios fiscales que pueden mejorar tu resultado final.
No todas las personas tienen la obligación de presentar la renta, pero sí una gran parte de los contribuyentes.
En general, están obligados quienes:
También hay casos en los que, aun no siendo obligatorio, conviene presentar la declaración para obtener una devolución.
El mínimo para hacer la declaración de la renta suele situarse en:
Estos límites pueden variar ligeramente cada año, por lo que es importante revisarlos en cada campaña.
Existen situaciones especiales en la renta que pueden obligarte a declarar aunque no superes los límites:
Además, existe la llamada obligación tras hacer la renta una vez, que implica que si en años anteriores presentaste la declaración por determinadas circunstancias, puede ser recomendable seguir haciéndolo para mantener coherencia fiscal o aplicar deducciones.
Las fechas para hacer la declaración de la renta correspondientes al ejercicio 2025 (a presentar en 2026) ya están definidas. La campaña comienza el 8 de abril de 2026 y finaliza el 30 de junio de 2026.
Durante este periodo, existen diferentes vías para presentar la declaración:
La cita se puede solicitar desde el 29 de abril hasta el 29 de junio.
La cita previa se puede pedir desde el 29 de mayo hasta el 29 de junio.
La fecha límite para hacer la declaración de la renta es el 30 de junio de 2026, aunque hay algunos matices importantes:
Si el resultado es a ingresar con domiciliación bancaria, el plazo suele finalizar unos días antes. Además, debes tener en cuenta que presentar la declaración fuera de plazo puede suponer recargos económicos o sanciones, incluso aunque el resultado sea a devolver.
Por ello, es recomendable no esperar al último momento y revisar con antelación toda la información necesaria para evitar errores o retrasos.
Si quieres saber cómo se hace la declaración de la renta, el proceso habitual es este:
La parte realmente importante no es entrar en la plataforma, sino comprobar bien que los datos fiscales sean completos y correctos. El borrador ayuda, pero no sustituye la revisión del contribuyente.
Sí. Actualmente, también puedes hacer la declaración de la renta desde la app oficial de la Agencia Tributaria. Esta opción permite: consultar el borrador, confirmar la declaración en pocos pasos y descargar el PDF del resultado.
Aun así, cuando hay alquileres, varios pagadores, deducciones autonómicas, ventas de inmuebles o ingresos poco habituales, suele ser más cómodo revisar todo en Renta WEB desde un ordenador.
Muchas veces no sabes bien qué se necesita para hacer la declaración de la renta hasta que ya estás dentro del trámite y te das cuenta de que te falta un dato, un certificado o un justificante. Eso hace que el proceso se alargue más de la cuenta y que algo que podría resolverse en poco tiempo te lleve horas.
Para evitarlo, lo mejor es preparar antes tanto los datos de identificación como la documentación fiscal necesaria, ya que son los elementos básicos que te van a permitir completar correctamente el ejercicio.
Aunque la Agencia Tributaria pone a disposición muchos de estos datos en el expediente fiscal del contribuyente, no siempre aparecen todos incorporados automáticamente, por lo que conviene revisar y completar la información antes de continuar.
| Bloque | Documento | Para qué sirve |
| Identificación | DNI o NIE + Cl@ve, número de referencia, certificado digital o DNIe | Identificarte y acceder a Renta WEB para iniciar el trámite |
| Datos bancarios | IBAN | Recibir la devolución o domiciliar el pago |
| Ingresos | Certificado de retenciones (empresa o pensión) | Verificar ingresos y retenciones aplicadas |
| Vivienda | Información catastral o datos de alquileres | Declarar inmuebles y rendimientos asociados |
| Deducciones | Justificantes de deducciones | Aplicar beneficios fiscales si corresponden |
| Situación personal | Datos de hijos, ascendientes o situación familiar | Ajustar el mínimo personal y familiar |
| Otros ingresos | Información sobre inversiones, ayudas o ingresos extra | Incluir todas las rentas correctamente |
El modelo oficial del IRPF es el modelo 100. Es la referencia que se utiliza para la declaración anual de la renta de personas físicas.
Es importante no confundirlo con el Modelo 102, que no sirve para presentar la declaración, sino que se utiliza exclusivamente para realizar el segundo pago (el 40%) en noviembre, en caso de que hayas optado por fraccionar el resultado cuando la declaración sale a ingresar.
La forma más práctica de calcular la declaración de la renta es hacerlo dentro de Renta WEB, porque el sistema cruza datos fiscales y aplica el cálculo automáticamente.
Para calcularla correctamente, es importante comprobar que todos los ingresos están incluidos y verificar que se han aplicado las deducciones y reducciones correspondientes. En este proceso, revisar apartados concretos como la casilla 106 de la renta puede ser clave, ya que determinados ajustes pueden influir directamente en el resultado final.
Para entender el resultado, piensa que durante el año has ido pagando impuestos poco a poco a través de tu nómina (retenciones). La declaración sirve para ajustar esa cantidad con lo que realmente te corresponde pagar.
Por ejemplo, si durante el año te han retenido 1.200 € y el resultado final de tu declaración es de 1.000 €, Hacienda te devolverá 200 €. En cambio, si solo te han retenido 800 € y el resultado final es de 1.000 €, tendrás que pagar los 200 € restantes.
Sí. Si tu declaración sale a pagar, puedes abonar todo el importe de una sola vez desde el principio, sin necesidad de fraccionarlo.
También existe la opción de dividir el pago en dos plazos: un primer pago en el momento de presentar la declaración y un segundo unos meses después. Si eliges esta opción, puedes adelantar el segundo pago y liquidarlo antes de la fecha prevista.
El tiempo de devolución puede variar en función de cada caso. Algunas declaraciones se tramitan de forma más rápida, mientras que otras pueden tardar más si requieren comprobaciones adicionales por parte de la Agencia Tributaria.
En cualquier caso, Hacienda dispone de un plazo máximo de seis meses desde el final de la campaña para realizar la devolución. Si se supera ese plazo, se aplican intereses a favor del contribuyente. Además, puedes consultar en todo momento el estado de tu devolución desde tu expediente de Renta para saber en qué punto se encuentra.
No todas las declaraciones son iguales. Existen situaciones que se salen del caso habitual de un trabajador con una única nómina y que pueden generar dudas a la hora de presentar la renta.
Por eso, es importante revisar con especial atención determinados supuestos en los que el tratamiento fiscal puede variar, ya que pueden afectar tanto a la obligación de declarar como al resultado final.
El término becario puede referirse tanto a quien recibe una beca para estudiar como a quien realiza prácticas remuneradas, y no todos los casos tributan igual.
Las becas públicas para estudios reglados suelen estar exentas hasta ciertos límites. Si se superan, el exceso tributa como rendimiento del trabajo. En cambio, las prácticas remuneradas se consideran salario desde el inicio y pueden tener retención de IRPF.
Además, si hay varios pagadores o se superan los umbrales establecidos, existirá obligación de presentar la declaración.
Las empleadas de hogar tributan como cualquier trabajador, pero con una diferencia importante:normalmente no se les aplica retención de IRPF en la nómina.
Esto significa que, aunque estén cotizando a la Seguridad Social, no están pagando impuestos por adelantado mes a mes. Por eso, al hacer la declaración de la renta, es habitual que el resultado sea a pagar.
Para incluir ingresos extra en la declaración, debes comprobar si aparecen en tus datos fiscales y, en caso contrario, añadirlos manualmente en Renta WEB dentro del apartado correspondiente.
Al incorporarlos, asegúrate de introducir el importe correcto y, si procede, los gastos asociados. Antes de presentar la declaración, revisa el resumen final para comprobar que esos ingresos están incluidos y bien reflejados.
Si necesitas ayuda para hacer la declaración, puedes pedir cita previa para que la Agencia Tributaria te atienda por teléfono o de forma presencial.
En la campaña de la Renta 2025, la solicitud de cita se organiza en dos fases según el tipo de atención:
La cita se puede solicitar fácilmente por internet, desde la app o por teléfono.
Si necesitas cómo pedir cita para la declaración de la renta, estos son los cuatro pasos del proceso online:
1. Elegir para quién es la cita: debes indicar si la cita es para ti, para otra persona, para una empresa o si actúas como colaborador.
2. Escoger el servicio que necesitas: después debes seleccionar el motivo de la cita. Si has recibido una carta de la Agencia Tributaria, puedes usar el CSV que figura en la comunicación. Si no, debes entrar en “otras gestiones” y elegir el servicio correspondiente.
3. Seleccionar tipo de cita, oficina o zona, día y hora: en este punto se elige provincia o código postal, el tipo de atención que prefieres (presencial, telefónica o inmediata, según disponibilidad) y la franja horaria.
4. Confirmar los datos de contacto: por último, hay que facilitar y confirmar un número de teléfono y, de forma muy recomendable, un correo electrónico. Tras dar a confirmar, el sistema muestra el resumen de la cita y envía un email para poder modificarla o anularla después si hace falta.
Este proceso es bastante rápido, pero conviene no dejarlo para el final porque las citas más cómodas suelen agotarse antes.
Si has recibido un requerimiento, lo más importante es no ignorarlo, ya que no responder dentro del plazo puede derivar en sanciones. Revisa con detalle la notificación, identifica el plazo disponible y prepara la documentación que te solicitan, evitando aportar información innecesaria.
Si te piden aclaraciones, explica tu situación de forma coherente. Por ejemplo, si dejaste de presentar la declaración, puedes justificarlo indicando que tus ingresos dejaron de superar los límites obligatorios, ya que la obligación de declarar se analiza cada año de forma independiente.
Responder de forma clara y dentro de plazo es clave para evitar problemas y mantener tu situación fiscal regularizada.